El divorcio es difícil aun en las mejores circunstancias. En Brodzki, Jacobs & Brook tenemos la creencia que siempre es mejor resolver sus diferencias que litigar en una corte. El litigio es muy costoso, consume mucho tiempo y puede ocasionar un impacto devastador en la pareja, así como en los niños. En corte, las personas cuentan con un tiempo limitado, y el juez, quien es un completo extraño, recibe una cantidad limitada de información para decidir cómo será el resto de la vida de los involucrados.

Una vez que el divorcio ha sido introducido en la corte, las partes podrían intentar ir a una mediación antes de pedirle al juez que decida su caso. La gran mayoría de los divorcios presentados en la corte son resueltos a través de la mediación. Usted y su abogado, su pareja y su abogado y un mediador neutral (quien por lo general es un abogado especializado en derecho de familia), invierten gran parte de un día negociando los detalles de su divorcio, creando un acuerdo (después de varias revisiones de las partes y los abogados) que típicamente, es firmado ese mismo día.

El uso más rentable del tiempo de un abogado es en la preparación de su caso para un acuerdo fuera de la corte. Las negociaciones de acuerdos, la mediación y el divorcio colaborativos son tres procesos que están disponibles para resolver su caso fuera de la corte. Muchos casos son resueltos por la negociación, la mediación o la colaboración antes que el divorcio sea presentado en la corte. El hecho de no presentar de forma inmediata el proceso de divorcio en la corte, permite que las partes tengan mayor flexibilidad para resolver el divorcio, ya que no hay plazos legales en que preocuparse. Esto se conoce como una solución de disputa alternativa antes del juicio.

Los acuerdos directos pueden tomar muchas formas, desde las partes trabajando de manera conjunta durante una cena o ambos abogados negociando en una mesa de conferencia. Muchas veces, los abogados van a negociar a través de correos electrónicos o conferencias telefónicas.

A menudo, la mediación como una opción de resolución previa al litigio adquiere un aspecto diferente a la mediación dentro del contexto litigioso. En lugar de una sola sesión de mediación de 8 o más horas, la mediación previa a una demanda se divide puede dividir en bloques más pequeños del tiempo, haciendo frente al plan de crianza en una sesión y, en una segunda sesión, la división de propiedad y otros asuntos financieros. Por lo general, las sesiones más cortas tienden a ser más tolerable para las partes, que pueden encontrarse abrumadas y estresadas en mediaciones extremadamente largas. Otro beneficio que ofrece este tipo de mediación es poder tener tiempo para reflexionar sobre las opciones que se están considerando, en lugar de sentirse presionado a “conseguir que se haga todo en el mismo momento”.

El divorcio colaborativo consiste en que ambas partes tengan sus propios abogados, que trabajaran juntos en un enfoque cooperativo y de equipo para desarrollar visualizar la situación financiera y familiar de las partes y ayudarlas a llegar a un acuerdo completo y satisfactorio para ambas partes. Por lo general, el equipo cuenta con un facilitador (usualmente especializado en salud mental) que se encargara de guiar las discusiones sobre el acuerdo, tratar temas emocionales, y ser la voz neutral en el proceso. También puede contarse con la presencia de un asesor financiero, cuyo papel es profundizar en las opciones financieras de la familia y educarla sobre sus circunstancias financieras. El equipo trabaja conjuntamente para ayudar a las partes a llegar a un acuerdo justo y equitativo para la familia.